Aprender a Comer

Antes de entrar en materia respecto a cómo aprender a comer, permítanme primero contarles una historia.

Mi Historia

Hace más de 5 años decidí aprender a comer y mejorar mis hábitos alimenticios,  bueno seamos honestos, decidí que debía bajar algunos kilos, así que pedí ayuda. Estaba preparándome para una competencia y necesitaba llegar con un físico que me hiciera rendir mejor.

La ayuda provino de una persona que sin ser profesional en el área (no es nutricionista), si conocía bastante del tema dado que tenía años aplicándolo, además que era un tema que le apasionaba (aún lo hace), por lo que leía e investigaba bastante al respecto.

En ese momento, yo comía sano y no estaba pasada de peso (no tanto al menos), esa era mi impresión. Pero el cambio que experimento mi cuerpo, al cabo de unos meses, fue notorio, al igual que el error en el que estaba. Recuerdo que cuando le pedí ayuda, mi pregunta inicial fue: ¿me vas a mandar un plan?

Su respuesta fue rotunda. NO, lo que necesitas es aprender a comer, así que te voy a enseñar a comer.

Pueden imaginar que en ese momento yo quede con una interrogante en mi cabeza. Se supone que ya yo se comer, y como súper sano además, pero bueno igualmente no me cerré y decidí dejar que me guiara de la mejor forma que pudiera.

Aprender a comer

Mi error

5+ años después debo confesar que sí, que efectivamente no sabía comer. ¿Saben la diferencia entre jugar dominó y solo colocar piezas? Bueno, en términos de alimentación yo solo colocaba piezas, que eran correctas, pero no tenían ningún aporte en el objetivo de ganar la partida.

Hoy puedo decirles que esa alimentación se convirtió en un estilo de vida. Comenzó con cambios pequeños, entendiendo que comer y cuándo comerlo, mejorando poco a poco el plato que me comía diariamente, hasta que hoy por hoy puedo decir que lo hago sin pesar mucho.

¿Qué si como dulce? Si claro. Hamburguesa, pizza. No me considero radical en mi alimentación. Pero si tengo una alimentación sana y nutritiva. Una composición corporal muy distinta a la de aquella época y una sensación de bienestar conmigo misma que difícilmente pueda explicarlo a alguien que no lo ha experimentado.

¿Por qué les cuento esto?

Con esto lo que quiero es mostrarles primero, que si se puede. Llegué a pesar 72 kilos y hoy estoy en 56. Desde los 13 años mi peso no se acercaba siquiera a eso.

Hay personas que me conocen hoy día y me dicen, es que tu eres flaquita. Internamente me sonrío, porque me lo dicen a manera de justificar porque ellos no pueden comer mejor. Como diciendo para ti es fácil.

Déjenme decirles que para todos es igual de fácil o de difícil, todo depende de si de verdad lo quieres.

En este post → Aprendiendo a Comer Saludable, les doy algunos ejemplos para que los empiecen a aplicar si así lo desean, y puedan mejorar de a poco lo que consumen.

Si por tu mente pasa que ya estas muy viejo o que ya no es importante o cualquier otra excusa que te aleje de intentarlo al menos, te pediría entonces que pienses en tus hijos, o en tus sobrinos.

Mientras más pequeños les enseñemos a comer sano, menos resistencia les producirá. Vuelvo a decirles, aprender a comer sano no se trata de dietas restrictivas, ni de privarse de todos los placeres de la vida como pensara alguno. Si, por supuesto hay alimentos que se evitan o se disminuyen, pero la clave es hacerlo paulatino de manera que no suponga un mayor sacrificio. 

Como les dije en el comienzo de este proyecto, debemos buscar un balance en todos los aspectos de nuestra vida. Esta información que compartimos aquí debería estar incluida en los planes educativos de los niños, pero no lo esta. Así que les toca a ustedes como padres, tíos y abuelos crear ese ambiente y aportar ese valor a la vida de nuestros niños.

Vamos a brindarle todas las herramientas que necesitan para forjarse un futuro de bienestar y prosperidad. 

No dejen de revisar el próximo articulo → Aprendiendo a Comer Saludable.